LA DESPEDIDA DE JESÚS DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

La Despedida de Jesús de la Santísima Virgen

José Antonio Hernández Navarro

2004. Procesión del Stmo. Cristo de la Misericordia y María Stma. del Rosario en sus Misterios Dolorosos. Viernes de Dolores.

Madera de cedro. Imágenes de vestir. Cristo: 185 cm. Virgen María 173 cm.


Con el nacimiento del arte cristiano, la imagen se convierte en elemento de propagación de la enseñanza de la Iglesia como aliada de la palabra escrita o hablada.

Tras el Concilio de Trento se optó por el realismo de las escenas de infancia, pasión y muerte de Cristo. Con el drama de la pasión y la ternura de la infancia, se une el tema de la maternidad de María, la Mater Amabilis, en contemplación amorosa, y la Mater Dolorosa, partícipe de la pasión y el dolor de su hijo.

Con esta diferenciación entre la vida pública y privada, la representación iconográfica de María varia adaptándose al desarrollo de la vida de su hijo. Por lo que tendríamos las premoniciones y presentimientos de la Pasión, con momentos recogidos en el Evangelio como la Huida de Egipto, el niño perdido en el Templo… y otros que no aparecen pero que son aceptados popularmente, como la Despedida de Jesús de su Madre; y los pasos y escenas propiamente de la Pasión.

El tema elegido para la representación de este grupo procesional es La Despedida de Jesús de su madre, la Santísima Virgen, escena creada por la devoción de las meditaciones místicas y popularizada por las representaciones de los Misterios medievales.

El tema pertenece al capítulo de Pasión, la Despedida se puede situar tanto en el momento en que termina su vida privada y comienza la pública, como en el momento en que comienza su camino de Pasión, pues tanto en un momento como en otro los dos son conocedores del doloroso destino que les aguarda.

María se convierte en protagonista junto a su hijo, y adquiere la misma importancia en la representación. La emoción se muestra en sus rostros callados como en la contemplación de las manos, que se aproximan sin tocarse. Realizadas para vestir, no muestran ningún tipo de divinidad ni en su vestuario ni en joyas, convirtiendo el momento en una escena cotidiana y acercándolo al sentimiento popular.

José Hernández realiza una gran interpretación del momento acercándose a la composición del grupo que con la misma iconografía desfila en la ciudad de Zamora desde 1957. Este grupo fue el que sirvió de inspiración en la elección del tema del paso.


Fuente: Los Californios
Autora Dolores Agüera Olivo.

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